Apr 24 2008
Día 90 – De El Calafate a Ushuaia, Argentina
Cuatro días fueron los que esperamos en El Calafate por la bomba de agua la cual, si recuerdan, sufrió un desperfecto irremediable. Afortunadamente Vicky y Cata, amigas ecuatorianas que a la sazón se encontraban en Buenos Aires, accedieron a buscar la refacción en alguna agencia automotriz y llevarla con ellas hasta El Calafate donde, previo acuerdo, continuaríamos juntos hasta Ushuaia.
Algo curioso sucede aquí, según cuentan: El restaurante de un hotel no puede ofrecer pizza para que, si el huésped siente deseo de comerla, acuda a cualquiera de las pizzerías existentes en el poblado. Lo mismo acontece con el pan dulce y otros alimentos. Todo esto con el fin de lograr cierta equidad en las ventas de los propietarios en general. Curioso ¿no? Pintoresco pueblo, lago de brisa aguamarina a la orilla, una calle principal flanqueada por turistas, confiterías, locales comerciales donde podemos encontrar artesanías de la cultura Tehuelche. (F) La espera resultó menos tediosa en este pequeño pueblo de ocho meses. (F)
De tal manera, novedosa formación temporal, reanudamos la marcha hacia el siguiente objetivo. El parque y reserva nacional Los Glaciares ocupa una superficie de 724,000 hectáreas, ubicadas al sudoeste de la provincia de Santa Cruz.(F) Destaca Perito Moreno, cuyo frente tiene casi 6 kilómetros de extensión y 60 metros de altura sobre el nivel del lago. (F) Al desprenderse grandes trozos del glaciar, pueden escucharse sonidos estruendosos nacidos en las entrañas mismas de la blanca e inmensa estructura congelada. (F) Brillos tornazulados lastiman momentáneamente la vista; relieves de hielo, confusión de algodón entre las nubes. Región de contrastes, otra vez planicies doradas dominan el horizonte. Vicky hojea una revista, Cata salta jubilosa cuando un zorro cruza la carretera, nosotros callamos mientras Joaquín Sabina recita canciones en la radio.
Llegados a Río Gallego, siempre con el objetivo de no conducir de noche, paramos a descansar. Por la mañana tardamos algo de tiempo en buscar un neumático pues, ya lo saben ustedes, viajábamos sin repuesto. Acá por el sur del continente, lo hemos comprobado, se vuelve imposible encontrar neumáticos para aros tamaño 18, porque son poco utilizados, o vendidos, desconocemos el motivo. Entonces debimos comprar uno más pequeño, sólo como medida precautoria. Al pasar por Río Grande (otro pueblo, otro río), (F) de nuevo nos vimos obligados a reparar el mismo neumático, esta ocasión, según pudimos comprobarlo, concienzudamente. El encargado de la gomería (llantera o vulcanizadota), se declaró admirador de la música y la cultura mexicana en general. Conversamos agradablemente sobre cine de la época de oro, Miguel Aceves Mejía y el eterno falsete, Pedro Infante, el águila devorando a una serpiente, y demás. Da gusto percatarse de la simpatía generada por lo mexicano en general en sitios tan alejados. Durante un viaje de esta clase, ciertamente alegra el corazón.
El viento empuja la estepa rumbo a los mares del sur, (F) para fundirse uno solo allá, en los confines del pensamiento. Estaciones de naturaleza divergente, petrificada por los años, ante la vista que avanza de asombro en asombro: lagos reflejando bosques, crestas nevadas que rasgan nubes temerarias. (F) Amarillo, verde, blanco, naranja: temporada de hojarasca, deshielo, olor a resina: otoño – invierno en amistoso duelo de referencias espirituales.
(F) Ushuaia: segmento primero, definición de trayecto cumplido, al menos en parte muy importante. Perteneciente a la provincia de Tierra del Fuego, Antártica e islas del Atlántico sur. Región compartida con Chile, para llegar a la cual se debe atravesar cuatro fronteras (sellar salida, sellar entrada, sellar salida, sellar entrada), y abordar un ferry que surca las aguas del estrecho de Magallanes. (F) Cuenta actualmente con 50,000 habitantes, lo cual impresiona si pensamos que en la década de los setenta eran tan sólo 5000. A principios del siglo XIX Thomas Bridges, misionero y aventurero, fundó junto con otros compañeros la estancia Haberton. Todavía hoy puede recorrerse aquel sector el cual dio origen a la ciudad, llamado justamente La Misión. Tiempo después llegarían olas de pioneros croatas, españoles, italianos, chilenos, pocos argentinos. Las casas de esos antiguos pobladores, conservadas o reconstruidas, son testimonio colorido de aquellos años. Existieron tribus fueguinas originales, mas las invasiones de los siglos XIX y XX, con las respectivas enfermedades traídas consigo, causaron un impacto difícil de soportar por la ya debilitada población indígena. Algunos de los edificios más representativos en la actualidad, la cual conjuga pasado y presente son: La Misión Anglicana, El Presidio, La Base Naval.
Fin del mundo, concepto que se divide semánticamente, dicotomía de tiempo y espacio. Mientras reconocemos las calles, corrientes de aire salado nos cierran los párpados. (F) Casitas coloreadas hacen mofa a los turistas, hoteles los consuelan, los vecinos y transeúntes aprenden a vivir con el fin del mundo colgado de su cuello: abismos y Apocalipsis disimulados.
Queremos sumarnos al festejo que la entrega del premio Cervantes al poeta argentino Juan Gelman (radicado en México por cierto), ha generado en las letras latinoamericanas. Sirva la transcripción de estas líneas suyas como homenaje de dos mexicanos trasterrados temporalmente por decisión propia: Entre tantos oficios ejerzo este que no es mío. / A este oficio me obligan los dolores ajenos / las lágrimas, los pañuelos saludadores / las promesas en medio del otoño o del fuego, / los besos del encuentro, los besos del adiós / todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre. / Nunca fui dueño de mis cenizas, mis versos, / rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte.
Pronto estaremos en contacto. Adiós, y hasta donde América nos permita encontrarnos de nuevo.
